Introducción: Durante años se debatió si el futuro del transporte de larga distancia sería eléctrico o por hidrógeno. En este inicio de 2026, la respuesta está clara: ambos convivirán, pero el hidrógeno verde ha tomado el mando en las rutas de gran tonelaje.
Hitos alcanzados este año: España se ha consolidado como el hub de hidrógeno de Europa. Proyectos emblemáticos como la planta de 25 MW impulsada por bp e Iberdrola, que entra en operación plena este trimestre, están garantizando por primera vez un suministro constante y competitivo.
¿Por qué es el año del cambio?
- Infraestructura de Repostaje: El despliegue de las primeras 75 «hidrolineras» estratégicas en España permite que los camiones de pila de combustible operen en los principales corredores logísticos sin miedo a la falta de autonomía.
- Autonomía vs. Carga: A diferencia de los camiones eléctricos de batería, el hidrógeno permite autonomías superiores a los 800 km con tiempos de repostaje inferiores a 20 minutos, algo vital para la logística de larga distancia «just-in-time».
- HVO100 como transición: Mientras las flotas se renuevan, el uso de biocombustibles avanzados como el HVO100 (aceite vegetal hidrotratado) está permitiendo a las empresas reducir hasta un 90% sus emisiones de forma inmediata en motores diésel actuales.
La descarbonización del transporte pesado ya no es una promesa a 2030. Con la tecnología disponible y la infraestructura en marcha, 2026 es el año en que el «transporte limpio» sale de los catálogos y se pone a rodar por nuestras carreteras.